Dedicado a Hans Pozo

Lo vi en un blog...pero no me puedo acordar. De ahi me quedò dando vueltas
Era un pobre diablo que siempre venía
cerca de un gran pueblo donde yo vivía;
joven, rubio y flaco, sucio y mal vestido,
siempre cabizbajo.¿Tal vez un perdido!
Un día de invierno lo encontraron muerto
dentro de un arroyo próximo a mi huerto,
varios cazadores que con sus lebreles cantando marchaban.
Entre sus papeles no encontraron nada.
Los jueces de turno hicieron preguntas al guardían nocturno;
éste no sabía nada del extinto,
ni el vecino Pérez, ni el vecino Pinto.
Una chica dijo que sería un loco
o algún vagabundo que comía poco,
y un chusco que oía las conversaciones
se tentó de risa.¡Vaya unos simplones!
Una paletada le echó el panteonero;
luego lió un cigarro, se caló el sombrero
y emprendió la vuelta.Tras la paletada,
nadie dijo nada, nadie dijo nada.
****El poema es de carlos pezoa véliz****




2 Comments:
Sería bueno saber que fue realmente lo que sucedió con Hans.
Ese asesinato parece que tiene mucha cola.
pense q era tuyo el poema...
pobre cabro. Calza perfecto el texto con la historia.
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